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martes, octubre 22, 2019

NOSOTROS

Me propongo bucear en las profundidades de las relaciones existentes entre la política y el derecho, intentando discernir que une y que separa. Es útil recordar, con aquel fin, una gráfica escena de la novela de Stevenson “Secuestrado” en la que Lord Advocate le dice a David Balfour en medio de las revueltas escocesas del siglo XVIII: “ Este es un caso político, Sr. Balfour, querámoslo o no…un caso político.. debe tratarse de muy distintas formas que un caso meramente criminal. En este caso atiendo primero a mi deber político y sólo después a mi deber judicial. Hasta ahora el derecho no ha logrado subsumir a la política dentro de su campo en cambio, la política ha hecho mucho para dominar el derecho.
Hasta los propios partidarios del derecho naturalista, que debe inspirarse en la razón, han reconocido que el pez grande se come al chico.
Una de las primeras luchas del derecho contra la política fue imponer que nadie debe ser condenado sin ser juzgado. A eso le siguió la búsqueda del juez imparcial, porque en definitiva el que interpreta la ley es un juez y si el juez tiene interés o presiones respecto de esa causa no va a aplicar un auténtico derecho.
Todo sabemos que una ley siempre es política, y aceptamos que así sea, porque la define el grupo que conquista el poder y custodia sus intereses, tanto en el capitalismo como en cualquier sistema. En cambio, en ningún régimen soportamos que una sentencia sea política.
Una de las situaciones que a nivel mundial generaron parcialidad fueron las causas del terrorismo donde los magistrados tienden a pensar que deben colocarse a favor del Estado e incluso del gobierno, como principio rector , cuando en el fondo no es otra cosa que un prejuicio. La política siempre es parcial, la justicia siempre es imparcial. Por lo tanto si la política maneja la justicia lo único que se obtendrá es parcialidad, es decir, abolición de la justicia.

El derecho y la justicia deben ser los limitadores del poder, los frenos, los que recorten su campo de actuación.

La justicia  es un valor, un ideal a alcanzar y varía de acuerdo al tiempo y al lugar.

Platón definió a la justicia como el dar a cada cual lo que le pertenece, y Ulpiano, jurista romano, como la perpetua y constante voluntad de otorgar lo que le corresponde a cada uno. Aristóteles argumentó acerca de la justicia correctiva, impuesta por el Poder Judicial, que implica restablecer a través de un castigo, la justicia, cuando alguien voluntariamente ha perjudicado a otro violando lo que le corresponde a cada uno.

De la justicia hablamos todo el tiempo y los principales actores sociales : políticos, juristas y periodistas intentan a diario deconstruirla.

Pero de qué hablamos cuando hablamos de justicia? Con qué conocimientos la juzgamos, la comprendemos?

Este espacio que hemos llamado Cicerón ( en honor al escritor, abogado, orador  y político romano) pretende convertirse en un espacio para desgajar los expedientes más calientes que se desarrollan en nuestros distintos fueros y que no caigas en la manipulación de operadores, y medios tendenciosos y conozcas la verdadera opinión de los máximos especialistas sobe cada materia analizada. Un sitio para entender a la justicia de la que no se puede desprender la política.

Los estudios de opinión pública  señalan que los ciudadanos tienen una percepción negativa de la Justicia y consideran que en buena medida está politizada y no creen en su independencia.

Por lo tanto resulta complejo deslindar la Política de la Justicia ya que los hechos políticos tienen consecuencias en el ámbito del Poder Judicial y éste  no es ajeno al debate político ni a los medios de comunicación y la falta de consenso de la clase dirigente se traslada a las instituciones judiciales.

El debate entre la justicia y la política ha existido siempre y de ahí que se hable de la judicialización de la política y de la politización de la justicia como vórtices de una relación difícil.

Una encuesta elaborada durante los primeros días del mes de septiembre reveló la pobre imagen que tiene el ciudadano argentino para con el Poder Judicial. El 40 por ciento de los

consultados en el informe elaborado por la agencia Opina Argentina considera que su percepción de la Justicia es “muy mala”.

En relación a las causas que generan tal mala reputación de la Justicia, el 32 por ciento contestó que su opinión es influenciada por “la corrupción”, mientras que uno de cada cuatro

encuestados consideró que el problema es “la intromisión del poder político”, el 15 por ciento responsabilizó a la “impunidad”, el 14 por ciento puso énfasis en la “lentitud” de los procesos judiciales, y el 10 por ciento entiende que hacen falta “leyes más modernas”.

Cicerón te dará los argumentos y las pruebas de lo que realmente decide el Poder Judicial y por que lo hace, porque como dijo Mahatma Gandhi  “Ganamos justicia más rápidamente si hacemos justicia a la parte contraria.

Rosario Lufrano